
Cada año, varios miles de niños de entre tres y 14 años son víctimas de accidentes como peatones. El riesgo para el peatón aparece a partir de la edad de tres años y aumenta a medida que el niño crece hasta alcanzar un pico a los 11 años, edad del comienzo del instituto.
El niño no ve los peligros
Antes de los siete años, es muy desaconsejable dejar a un niño solo en la calle. Aunque quiera, no tiene las capacidades para garantizar por sí mismo su seguridad: percibe mal las distancias y las velocidades, escucha los sonidos pero tiene dificultad para localizarlos y su pequeño tamaño lo hace poco visible al tiempo que reduce su campo de visión.
Asimismo, no hace la diferencia entre ver y ser visto. Si ve a una persona, piensa que ésta también lo ve, lo que evidentemente a menudo no es el caso.
En coche
- Organícese para efectuar el trayecto sin prisas.
- Todo el mundo se abrocha el cinturón en el coche, incluso sólo para unos 100 metros (con la utilización de asiento adaptado para cada niño, en función de su peso y de su edad)
- El sitio del niño de menos de 10 años siempre es el asiento trasero del vehículo.
- Para no molestar a la circulación, aparque su vehículo correctamente, aunque tenga que dejarlo un poco más lejos del colegio.
- Solamente permita bajar sin aparcar a los niños de mayor edad y asegúrese de que los más pequeños bajen siempre por el lado de la acera.
- Haga que el pequeño compruebe siempre lo que hay en la acera antes de abrir la puerta. La mochila, sobre todo, si es pesada y voluminosa, puede constituir una molestia para la bajada y hacer que se caiga. Enséñele a bajar primero y luego a coger la mochila del coche. Dé la mano a los más pequeños.
En bicicleta
- Lleve siempre un casco y compruebe que el del niño siempre esté bien atado
- Para llevar al niño al colegio, utilice una silla adaptada
- Tenga cuidado con los coches que giren
- Lleve ropa de color claro o, aún mejor, un chaleco y/o brazalete auto-reflectante
- Circule en los carriles bici, cuando existan.
- Respete las reglas del Código de Circulación y la señalización
- Indique claramente sus cambios de dirección y respete las preferencias
A pie
- Salga con suficiente antelación
- Cuando el niño es pequeño, déle la mano en cualquier circunstancia y hágale que camine del lado de las casas
- Avísele de los peligros que representan los perros, incluso detrás de rejas y de los riesgos de mordeduras
- Cuando el niño va solo o acompañado al colegio, enséñele a andar pegado a la pared de edificios o casas
- Hágale entender que correr tras una pelota puede ser peligroso.
- Ayúdele a identificar los lugares peligrosos (garajes, parkings, calles privadas, tranvías..., etc).
- Cruce siempre por los pasos de cebra y sin correr
- Enséñale a interpretar la señalización (hombrecito verde/rojo). Aunque el hombrecito esté verde, enséñele a mirar antes de cruzar, a la izquierda y a la derecha… y otra vez a la izquierda….
- Enséñele a no cruzar nunca delante o detrás del transporte público y a que espere a que se haya ido.
- En caso de que no haya acera, enséñele a caminar cerca del borde de la calzada y en sentido contrario al de la circulación de los coches, para verlos llegar mejor.
En cualquier circunstancia
- Enséñele a mantener una cierta distancia con respecto a desconocidos y dígale que no los siga en ningún caso
- Para ser visible por la noche, no olvide equiparse y equipar al niño con una vestimenta clara y con equipamientos reflectantes (brazaletes, bandas reflectantes en la mochila..., etc).
- Ayúdele respetando usted mismo las reglas del Código de Circulación. Dé al niño un buen ejemplo ya que a menudo los niños calcan la actitud de los adultos, especialmente si se trata de sus progenitores.