Aunque no pueda decirse lo mismo de los coches eléctricos, los coches híbridos sí han saltado ya de las revistas de motor a las carreteras españolas y actualmente en el mercado se encuentran modelos atractivos a precios asequibles. Estos vehículos contaminan menos, lo que contribuye a una mejora medioambiental y permiten ahorrar en combustible. Además, al contratar el seguro de coche con ATLANTIS, proporcionan descuentos del 20% de la tarifa, lo que representa también un ahorro económico anual.
Por lo general, al referirnos a un coche de este tipo, hablamos de un vehículo que cuenta con dos motores: uno de combustión interna a gasolina y un motor eléctrico. Según los modelos, ambos motores participan en la tracción del vehículo en distintas proporciones. En estos casos, la autonomía del coche es similar al de uno convencional puesto que no hay conexión a la red.
La posibilidad de conexión a la red eléctrica la brindan los coches híbridos con enchufe o “enchufables”. Estos vehículos, que también poseen dos motores, utilizan generalmente tanto el motor de tracción eléctrico, como el de combustión interna,. En este tipo de modelos las baterías son más grandes que en el híbrido no enchufable, y los primeros 50-60 kilómetros se pueden recorrer solo con electricidad. A partir de ese momento se pone en funcionamiento el motor de gasolina, que es el que toma el relevo.
Por último, los vehículos eléctricos son aquellos que cuentan con una batería grande que alimenta el funcionamiento de un único motor eléctrico que se carga a través de la red. Su extensión generalizada pasa primero por despejar algunas incógnitas que se derivan de la propia naturaleza de este modo de energía. ¿Habrá energía suficiente para todo y todos si el parque automovilístico se vuelve eléctrico?; ¿cuál será la forma de abastecimiento de energía?; ¿cuánto costará cargar el coche?.
El coche eléctrico plantea, por tanto, retos importantes acerca de la disposición de las redes de suministro y descarga de electricidad suficientemente sólidas o el desarrollo de baterías con una mayor autonomía.
Las opciones más amigas del medioambiente
Tanto los vehículos eléctricos como los de gas contribuyen de forma importante a la disminución de la contaminación atmosférica. Autobuses y camiones empiezan a emplear el gas natural comprimido, eliminando así las emisiones de plomo, metales pesados, partículas y dióxido de azufre, al tiempo que disminuyen las emisiones de óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono e hidrocarburos. A todo ello suman un ahorro económico y un descenso del ruido ambiental.
También existen iniciativas que llevan el híbrido a autobuses de gas natural comprimido, desarrollando así un transporte que potencia las ventajas energéticas y ambientales de ambos tipos de vehículo: es el autobús híbrido gas natural comprimido-eléctrico en desarrollo para el transporte metropolitano de la ciudad de Barcelona.
El mercado actual
En estos momentos, los coches híbridos particulares representan un ahorro energético de hasta un 30%, presentan el motor de combustión interna de gasolina o gasóleo y su sobrecoste ronda los 6.000€.
El bienio 2011-2012 verá la comercialización de coches híbridos enchufables y eléctricos, que ofrecerán ahorros energéticos de hasta el 60% en el primer caso, y el 85%, en el segundo. Se espera que con las subvenciones a este tipo de vehículo de turismo ecológico el precio de venta ronde los 30.000€ para los eléctricos y aproximadamente hasta un 30% más, para los híbridos enchufables. Estos son datos a confirmar extraídos del “Plan de mejora de la calidad del aire 2011-2015” del Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya.