La instalación de placas solares térmicas está en auge y constituye una alternativa energética respetuosa con el medioambiente. Particulares y empresas ya usuarias de esta energía limpia señalan ahorros medios de entre 75 y 150€ al año en la economía familiar, en función del combustible que hayan sustituido. La disminución de la dependencia energética del exterior y la ausencia de fluctuaciones de suministro o precio son otras de las ventajas que destacan. Además, si el edificio está conectado a la red, puede disminuirse la factura si se consume menos y se vende el exceso de energía para el suministro general.
En el caso de casas aisladas o situadas en lugares en los que la red eléctrica no llega o la conexión a la misma es demasiado cara, puede representar la solución ideal.
Si pensamos que la vida media de una instalación de energía solar térmica alcanza fácilmente los 30 años y que es durante los 10-15 primeros en que se produce la amortización, tendremos agua caliente durante muchos años, con unos costes de mantenimiento que rondan los 30-60€ anuales.
Los precios de placas solares son sólo orientativos y varían en función de las necesidades de consumo de cada vivienda o empresa. También dependen en buena medida de si se trata de una instalación individual o colectiva. Como media, una vivienda familiar necesita entre 2 y 4 metros de superficie de captación para atender a su demanda, mientras que si la instalación es para la comunidad de vecinos en general, ésta disminuye a 1,5-3 metros por familia para sistemas centralizados.
Los costes para la instalación de placas solares para calentar agua sanitaria rondan los 1.200€ por vivienda en el año 2011.
Al hablar de placas solares y de energía solar térmica nos estamos refiriendo, en la mayoría de los casos, a colectores de placa plana, que calientan agua y suministran calefacción. Estas placas están montadas sobre el tejado de las viviendas y su interior está atravesado por un fluido, generalmente aceite, que absorbe el calor y lo transporta a un intercambiador. La instalación requiere también de una bomba de circulación, un sensor de temperatura, un controlador automático que active el bombeo y un dispositivo de almacenamiento.
Antes de adentrarse en la instalación de placas solares convendrá resolver incógnitas relativas a cuánta energía se utiliza en ese hogar, a qué tipos de aparatos hay que dar energía y asegurarse de que existe una buena ubicación al sol para colocar celdas y placas solares fotovoltaicas, en caso de que ésta sea la elección.
En la mayoría de los casos, el proceso será más fácil si, una vez despejadas las incógnitas apuntadas, se compra un kit que incluya la instalación.
También conviene informarse de las bonificaciones que pueden existir en el momento por el hecho de optar por una energía limpia. En este sentido, a la hora de escoger un seguro de hogar, le interesa que éste incluya cobertura de estas instalaciones sin sobreprima, como ocurre en el Seguro de Hogar de ATLANTIS. En nuestra compañía también verá cubiertos los daños que pueda sufrir en el caso de tener una bioconstrucción y la pérdida de beneficios por los daños en su instalación solar fotovoltaica. Todo ello constituye parte de nuestro compromiso con el medioambiente.